Apenas vi esta imagen me llamó la atención, me pareció rara. Digo “cuando vi la imagen” porque el rayado no lo hicieron por el lado donde entra la mayoría de la barra, si no que por el lado por donde entraban ellos.

Me pareció rara, no le encontré sentido. Era una forma de “provocar” como decía el titular de la noticia que la mostraba, pero yo no lo vi así. El rayado dice: “no olvides que jugaste en los potreros; son de la B”, y no dice ninguna mentira. No me molesta, no conozco a ningún hincha de verdad que le moleste, a ninguno que se sienta humillado o denostado porque le recuerden el haber jugado en la B.

Para el hincha de la U jugar en la B es parte de su historia, una parte muy importante de su historia que jamás hemos olvidado ni intentado ocultar. Basta con haber escuchado un par de veces los cánticos del equipo: “ese tiempo en la B creció más el aguante” o “un año en segunda se escuchó dale León”.

Yo no viví la época en que la U jugó en segunda, pero me habría gustado ver el camino hasta su nuevo ascenso. Tampoco vi jugar al Ballet, solo me lo contaron como la época “Dorada de la historia de la U”. Lo mismo les pasa a ustedes, que la mayoria tampoco vivió algunas cosas de su historia, como haber ganado la Libertadores, por ejemplo. Pero existe una gran diferencia; el hincha de la U no basa su carácter como club en hechos puntuales y actuales como haber ganado la Copa Sudamericana, tampoco en épocas pasadas como haber jugado en segunda.

El Tricampeonato y en general todo el apogeo de lo vivido entre 2010 y 2011 fue una etapa hermosa, pero una más en la historia de la U, al igual que el descenso, al igual que haber jugado en los potreros, como dicen ustedes. Haber jugado en segunda es algo que ayudó a forjar el carácter del verdadero hincha de la U. Nadie esperó que la gente de la U se comprometiera tanto con el Club, y ahora es un recuerdo de una época difícil, pero importante, que jamás jamás olvidaremos.

Hemos pasado de todo, nuestros viejos vibraron con “El Ballet” entre 1959 y 1969, sufrieron con el descenso en 1988, a nosotros nos tocó sufrir la quiebra en 2006, y luego emocionarnos con un año redondo entre 2010 y 2011. Hemos pasado de todo, pero todo esto, todo lo hemos pasado juntos.

Haber jugado en segunda es parte de nuestra historia de la que jamás renegaremos, de la que yo jamás me avergonzaría. Lo acepto como parte importante de la misma y agradezco que eso nos haya convertido en la hinchada más fiel, humilde y optimista.

Aguante este hermoso Club, nuestros colores y nuestra gente, ? en la B o donde sea.

Por Valentina Utreras Giordano.